Carlos Pericás

Carlos Pericás

Paco Navamuel + Aleix Plademunt + Carlos Pericás

Roc Herms + Laia Abril + Carlos Pericás

Txema Salvans + Ricardo Cases + Carlos Pericás

Bego Antón + Cristina de Middle + Carlos Pericás

Ignasi López + Jordi Ruiz Cirera + Carlos Pericás

Daido Moriyama + Daniel S. Álvarez + Carlos Pericás

Harry Callaghan + Román Yñán + Carlos Pericás

Henry Cartier Bresson + Joan Colom + Carlos Pericás

Jon Uriarte + Salvador López + Carlos Pericás

Daniel Mayrit + Mishka Henner + Carlos Pericás

Martin Parr + Carlos Albalá + Carlos Pericás

Xavier Ribes + Antonio M. Xounoba + Carlos Pericás

Alec Soth + Yosigo + Carlos Pericás

Israel Ariño + Jon Cazenave + Carlos Pericás

Rafael Arocha + Roger Guaus + Carlos Pericás

Miguel A. Tornero + Julián Barón + Carlos Pericás

Óscar Monzón + Juan Diego Valera + Carlos Pericás

Irving Penn + Helmut Newton + Carlos Pericás

Gustavo Alemán + Carlos Spottorno + Carlos Pericás

Joan Fontcuberta + Toni Amengual + Carlos Pericás

Apropiados

Nació como un juego. ¿Qué pasaría si dos fotografías de diferentes autores convivieran en el mismo marco? 

A partir de esta premisa Pericás empieza a juntar fotografías de diversos autores, algunos con acercamientos similares al medio, otros todo lo contrario. En sus imágenes compuestas se mezclan tanto autores clásicos de diversas décadas, fotógrafos contemporáneos de primer nivel como autores noveles. 

La unión, según Pericás, es totalmente subjetiva e intuitiva, como si materializara una unión fotográfica predestinada. Esta misión de “celestino”, y un minucioso trabajo de retoque, culminan con la generación de una nueva imagen: un nosotros perfectamente encajado.

Esa unión es lo que destapa la cuestiones más importantes del proyecto. Por un lado, la creación artística a partir de la apropiación de imágenes ya existentes. Y, por otro, la reivindicación que de ello se deriva: la posibilidad de crear sin producir nuevas imágenes. Una reivindicación que no es nueva, que ya hemos visto y leído en numerosas exposiciones, libros y fotolibros, pero que en este proyecto se adentra en un nuevo territorio. Pericás no sólo se apropia de las imágenes, sino también del nombre de sus autores, generando un universo nuevo de autorías compartidas. Con ello, consigue abordar nuevas cuestiones y mete el dedo en la llaga: cuestiona el rol artístico-social del autor, la creación de la identidad visual y del estilo, y la re-interpretación de los iconos del imaginario colectivo.

Carlos Pericás ha elaborado este proyecto haciendo partícipes desde el principio a los autores de las obras y haciendo explícito el juego que propone. Su finalidad única es plantear preguntas acerca de las cuestiones apuntadas, en ningún caso se trata de un proyecto lucrativo.

Apropiados

Nació como un juego. ¿Qué pasaría si dos fotografías de diferentes autores convivieran en el mismo marco? 

A partir de esta premisa Pericás empieza a juntar fotografías de diversos autores, algunos con acercamientos similares al medio, otros todo lo contrario. En sus imágenes compuestas se mezclan tanto autores clásicos de diversas décadas, fotógrafos contemporáneos de primer nivel como autores noveles. 

La unión, según Pericás, es totalmente subjetiva e intuitiva, como si materializara una unión fotográfica predestinada. Esta misión de “celestino”, y un minucioso trabajo de retoque, culminan con la generación de una nueva imagen: un nosotros perfectamente encajado.

Esa unión es lo que destapa la cuestiones más importantes del proyecto. Por un lado, la creación artística a partir de la apropiación de imágenes ya existentes. Y, por otro, la reivindicación que de ello se deriva: la posibilidad de crear sin producir nuevas imágenes. Una reivindicación que no es nueva, que ya hemos visto y leído en numerosas exposiciones, libros y fotolibros, pero que en este proyecto se adentra en un nuevo territorio. 

Pericás no sólo se apropia de las imágenes, sino también del nombre de sus autores, generando un universo nuevo de autorías compartidas. Con ello, consigue abordar nuevas cuestiones y mete el dedo en la llaga: cuestiona el rol artístico-social del autor, la creación de la identidad visual y del estilo, y la re-interpretación de los iconos del imaginario colectivo.

Carlos Pericás ha elaborado este proyecto haciendo partícipes desde el principio a los autores de las obras y haciendo explícito el juego que propone. Su finalidad única es plantear preguntas acerca de las cuestiones apuntadas, en ningún caso se trata de un proyecto lucrativo.

01 21